Blog Discontinuado Nueva dirección: paranoidlog.wordpress.com

Mis últimos temas escuchados

sábado 18 de febrero de 2006


Zorrita, gracias por darle tanta importancia a lo que escribo, eso para mí es suficiente para tener más confianza en mí y en lo que hago.
Este blog tendrá poco (o ningún público) pero con que a vos te guste lo que escribo me basta!
Cuidate mucho, te quiero!!!

jueves 16 de febrero de 2006

1... 2... 3... 4... 5... 6...
Conté y conté. Conté más de 300 veces al ritmo de mi respiración pero me fue imposible dormir. Volví a la lectura de Kerouac, una de estas noches los pequeños médicos calvos tal vez hagan su aparición.
7... 8... 9... 10... 11... 12... 13...
Las palabras sangran, es la única forma en que la presión se hace un poco más tolerable. Todo a mi alrededor presiona. El mundo, mi conciencia, mi memoria, mis sentimientos, todo se vuelve sofocante. Prisionero de mi mismo, soy mi cárcel ambulante. Cuando creo haber escapado me vuelvo a encontrar y a apresar.
14... 15... 16... 17... 18... 19... 20...
Pierdo una y otra vez porque no entiendo las reglas del juego, me niego a aceptarlas. Se que deberían ser de otra forma... ¿Por qué no? Porque no. Incapaz de conseguir lo que más quiero por mucho que lo busque; incapaz de hacer algo por mí porque no comprendo la utilidad de vivir sin eso, resignado e infeliz conciente por siempre. Es cierto, en este mundo soy un incapaz, así nací, no puedo luchar contra mi naturaleza.
21... 22... 23... 24... 25...
Las reglas las pone la mayoría y el poder de la mayoría las perpetua. Inútil la pretensión de felicidad del que nació diferente. A nadie importa... “Adaptate, seguí adelante, unítenos, si es lo más fácil.”
26... 27... 28... 29... 30... 31...
”Comprá, comé, tomá, usá, probá, tené, votá...
”En la sociedad de consumo todo se consume, vos sos un producto y los productos no son sustancia, son ilusiones. No ofrezcas realidades, ofrecé imagen. La publicidad es mentira: mentí bien. El marketing es vacuidad: despojate de tu esencia. Vendete como corresponde o vas a quedar abandonado en un rincón. Es la ley del mercado, pero sos libre de elegir. Calavera no chilla...
32... 33... 34... 35... 36... 37... 38...
”El envase es lo que vende, el contenido es lo de menos! Tu pelito bien arreglado y a la moda, tu piel suave y libre de impurezas, tus dientes blancos y perfectamente alineados, tu cuerpo trabajado y de medidas exactas, tu look meticulosamente diseñado. Tu etiqueta, tu logotipo, tu marca.
39... 40... 41... 42... 43... 44...
”¿Y qué ponemos adentro del envase? ¡Qué importa! Lo que interesa es que te lleven, que las góndolas se vacíen, que las registradoras vomiten kilómetros de tickets. Si total, para cuando abran el envase ya va a ser demasiado tarde...
”¿Llenarlo con valores, sentimientos, ideales, compromiso, conocimientos? Tiempo perdido, esfuerzo sin sentido. Hacelo, acordate que sos libre, pero cuando descuides lo que realmente importa y te quedes solo en el último anaquel, polvoriento y oscuro, vas a decir que tenía razón.
45... 46... 47... 48... 49... 50... 51... 52... 53... 54...
La fuerza de la mayoría es grande, aprieta, sofoca. Es lógico que la mayoría de la minoría no pueda resistir. Pero, ¿y si no te queda otra que resisitir? ¿Y si sos prisionero de tu propia intransigencia? Condenado, juez y carcelero.
55... 56... 57... 58... 59... 60... 61... 62... 63...
Ya son casi las 5, pronto el calor del sol matutino llenará mi habitación haciendo palpable el aire. Soy un mal producto, lo sé, poco atractivo, poco vendedor. Un envase desprolijo, feo, mal diseñado. Cero publicidad, cero marketing. Un desastre condenado al fracaso.
¿La calidad del contenido...? ¿Acaso importa?

miércoles 1 de febrero de 2006

Herido en la oscura noche
Infinito mar de soledad
Sus frías aguas se extienden
Hasta donde mi vista puede alcanzar
Tiñéndome con su sombra
Impidiéndome respirar
No encuentro salida
Creo que no hay
Sos mi condena
Y sólo vos me podés salvar

Cómo escapo a mi mente, a mi sentir
Si es un carcelero hermoso
Del que prefiero no huir
Si por vos río y lloro
Principio y fin de todo
De mi alegría y mi sufrir
No busco salida
Creo que no hay
Me aferro a tus cadenas
Hasta que me toque morir

Lento, indolente
El tiempo se desgrana
Yo te sigo pensando
Y ya asoma la mañana
El mundo indiferente
Se entrega a su trajín
No hay salida
De eso me convencí
Otra noche pasa
Comienza otro día sin fin

Mis fotos en Photobucket